Tragedia de familia a la que covid ya le arrebató a tres miembros

 Tragedia de familia a la que covid ya le arrebató a tres miembros

Con dolor, impotencia y resignación la familia Inpuchima Sinaragua perdió al abuelo y a los papás en cuatro días, contagiados por coronavirus, en Leticia y Bogotá.

El virus lo empezaron a detectar hace tres semanas cuando Anita Sinaragua, de 79 años, tuvo que ser hospitalizada en Leticia porque la diabetes y la tensión arterial estaban incontrolables.

Horas después, tras controlar las dificultades de salud, le autorizaron a Anita regresar a la casa, cuenta Cristina, la mayor de los cuatro hijos de la familia, que vive en Villavicencio.

Un día después, siguieron las complicaciones para Anita por fiebre alta, tos y dificultades para respirar. Un sobrino tuvo que acompañarla de nuevo al hospital, donde le hicieron la prueba de covid-19.

Allí, ante el delicado estado de salud y la falta de unidad de cuidados intensivos, los médicos decidieron trasladarla a Bogotá. El miércoles 27 de mayo la internaron en la Clínica San Rafael.

Ninguno de los familiares pudo acompañarla y Cristina se enteró del traslado porque la llamada que le hizo le respondió una enfermera. Fue la última vez que pudo hablar con su madre.

Días después, enfermó Elías Inpuchima, de 79 años, esposo de Anita y padre de Cristina. El médico de la Armada Nacional que lo atendió por las complicaciones en el sistema respiratorio y en un riñón le recomendó a su sobrino trasladarlo a Bogotá.

El domingo 31 de mayo a las 9:00 de la noche internaron a Elías en el Hospital Militar. El papá de Cristina, pensionado de la Armada Nacional, le hicieron diálisis para intentar atenuar las complicaciones del riñón.

A la compleja situación de los papás de la familia Inpuchima Sinaragua, se sumó la sorpresiva muerte Crispín Inpuchima. Al abuelo de 95 años un paro cardiaco el miércoles 3 de junio le quitó la vida estando en la casa en Leticia.

También le hicieron una prueba de covid-19, cuyo resultado positivo le notificaron a su familia tres días después de haber fallecido.
Un día después de la muerte del abuelo falleció Anita, y cuatro días después Elías. La pareja falleció sola, cada uno en un hospital, sin ningún familiar que los acompañara en la fría Bogotá.

Dice Cristina que no les permitían visitas y por las dificultades para trasladarse desde Leticia y Villavicencio por las prohibiciones para movilizarse por la emergencia sanitaria.

Tampoco los pudieron acompañar el viernes 8 de mayo cuando los cremaron en un cementerio de Bogotá.

La familia aún no ha recibido las cenizas para despedirlos, en unas ceremonias que tienen previsto hacer primero en Villavicencio, donde viven dos de las hijas, y luego en Leticia, donde viven los otros dos hijos, que sufren con impotencia y resignación la perdida del abuelo y los papás.

Tomado: El Tiempo.

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