UCI San Gabriel cierra los servicios médicos desde el próximo 30 de abril

El cierre provisional de los servicios médicos de la UCI San Gabriel deja en el limbo la atención de cuidado crítico que requieran los usuarios del servicio de salud de los más de 50 municipios que conforman las provincias Guanentina, Comunera y Vélez.

La Unidad de Cuidados Intensivos San Gabriel del Socorro dejará de prestar oficialmente sus servicios médicos el próximo 30 de abril. La para provisional, impulsada por los problemas económicos y logísticos que tiene la empresa, fue informada a los empleados en una reunión el pasado jueves.

Desde hace dos meses, la situación financiera de esta IPS empeoró luego de que su cuenta en el banco BBVA fuera embargada por orden judicial, en un proceso de cobro que adelanta el Hospital Regional Manuela Beltrán del Socorro, por el incumplimiento en el pago de cerca de $5.000 millones.

Los directivos de la IPS Corpomedical enviaron un oficio a la Gobernación de Santander y el Hospital del Socorro, para informar la decisión. Este medio intentó comunicarse con la Secretaría de Salud del departamento, pero no hubo respuesta.

El cierre provisional de los servicios médicos de la UCI San Gabriel deja en el limbo la atención de cuidado crítico que requieran los usuarios del servicio de salud de los más de 50 municipios que conforman las provincias Guanentina, Comunera y Vélez.

Con la UCI fuera de servicio, dejan de estar activas 13 camas de UCI para adultos, 3 pediátricas y 11 cunas neonatales, que resultan fundamentales para atender la emergencia de salud pública que representa el COVID-19.

Precisamente, el alcalde de San Gil, Hermes Ortiz Rodríguez, recalcó esta semana que su municipio -el más grande de las tres provincias- no tiene una sola cama adecuada para atender un enfermo crítico con el virus, por lo que las esperanzas de atención recaen en el Socorro o en Bucaramanga.

El Hospital Manuela Beltrán del Socorro tiene cinco camas de UCI para adultos y tres pediátricas y está a la espera de que la Secretaría de Salud departamental apruebe su plan de expansión para aumentar el número de camas disponibles.

Carlos Pérez Gélvez, contralor del Departamento, atinó a decir que la UCI no se puede cerrar, pero él, al igual que todos, tiene las mismas dudas sobre cual será el futuro de esta IPS y de las opciones que hay para que las camas sigan en funcionamiento.

A la espera de una respuesta de la Secretaría de Salud Departamental están ahora los directivos de Corpomedical IPS y del Hospital Manuela Beltrán. Lo único claro es que desde mayo de 2019 no hay un vínculo comercial entre las partes y debido a esto la operación de la UCI se ha hecho más difícil, puesto que el Hospital no le presta los servicios complementarios que requiere debido al impago.

Pablo Cáceres Serrano, gerente del Hospital Manuela Beltrán del Socorro, indicó que la entidad viene trabajando en la instalación de nuevas camas y avanza en el estudio de opciones para tener un nuevo operador de una UCI.

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