La clase virtual en colegios oficiales tomó a muchos ‘fuera de línea’

 La clase virtual en colegios oficiales tomó a muchos ‘fuera de línea’

Si bien en los hogares de varios alumnos hay computadores, en otras comunidades de bajos ingresos y en zonas rurales la preocupación es la misma: No hay conectividad. Además, las viviendas de muchos estudiantes no tienen acceso a Internet o los aparatos tecnológicos no es

Serias dificultades de acceso a Internet, la escasez de equipos, así como vetustos computadores e incluso la ausencia de plataformas, fueron solo algunos de los inconvenientes que tuvieron ayer los alumnos de las 47 instituciones educativas de Bucaramanga tras el inusual regreso a clases de sus alumnos por la vía virtual.

Vale recordar que la medida de distanciamiento social, fijada por el Gobierno Nacional como requisito para protegernos del coronavirus, llevó inicialmente al cierre temporal de las clases presenciales de los colegios en Bucaramanga. Y justo ayer, después de ese prolongado receso, los jóvenes intentaron estudiar ‘on line’.

Algunos alumnos ni siquiera se pudieron conectar desde el computador y otros tenían un acceso a Internet muy deficiente; lo anterior sin contar que algunos docentes ‘se vieron a gatas’ para dictar las clases.

Y si bien muchos quedaron ‘fuera de línea’, también hay que decir que varios estudiantes, de la mano de sus padres de familia y de los profesores, hicieron su mayor esfuerzo para cumplir con la jornada académica.

Ese fue el caso de una de las sedes del Dámaso Zapata, del barrio Villa Helena, en donde los jóvenes pudieron recibir las guías de estudios.

La jornada fue atípica y no fue fácil, según confesó la propia secretaria de Educación Municipal, Ana Leonor Rueda Vivas.

Y si bien no se podía esperar a que los niños que vienen de un sistema de educación presencial, de un momento a otro aprendieran a aprender en el sistema no-presencial, ella asegura “que el comienzo de esta modalidad de estudio fue más positivo que negativo”.

Los que sí pusieron ‘el grito en el cielo’ y se mostraron muy contrariados con esta modalidad de clases fueron los padres de familia.

La preocupación de la gran mayoría de los jefes de hogar radica en que muchos de los estudiantes no tienen conexión a Internet ni acceso a computadores, sobre todo en zonas rurales. Y, peor aún, los alumnos nunca se enteraron con exactitud lo que se debía hacer para que los hijos retornaran a clases.

“Además, es obvio que estamos en pañales en el tema de la tecnología académica y así, con las uñas, es difícil que nuestros hijos puedan estudiar bien”, dijo Mario Alberto Sepúlveda, vocero de los padres de familia.

La opinión de este jefe de hogar coincidió con el pronunciamiento del presidente de la Confederación de Padres de Familia en Colombia, Carlos Ballesteros, quien agregó: “esas clases no van a llegar a todos los estudiantes de colegios públicos porque no hay interconectividad en los hogares, los padres de familia no tienen las herramientas tecnológicas para estas clases y, además, muchos no saben manejar estos dispositivos”.

Por otro lado, denunció que “muchos docentes no están haciendo el acompañamiento ni la tutoría para verificar cómo avanza el proceso del estudiante; solo han implementado cartillas y procesos de consulta, pero no más”.

“Esto va en detrimento de la calidad educativa y obviamente va a generar un caos, al menos en los colegios públicos”, denunció el Presidente de la Confederación.

Voz de experta

Para Rosita Caro, educadora y experta en tecnología, “todo esto es un reto y una invitación a educadores como a padres de familia a cambiar los métodos de enseñanza”.

En este sentido, añadió que los avances de las Tecnologías de la Información y Comunicación “abren para los colegios un sinnúmero de posibilidades, ya que eliminan al tiempo y a la distancia como obstáculos para enseñar y aprender”. Recordó que este nuevo sistema de estudio es llamado ‘e-learning’.

Ella precisó que “durante este nuevo proceso de adaptación a la educación a distancia, es probable que los niños y jóvenes sientan preocupaciones y que pasen por situaciones de estrés, por lo cual es importante que exista un continuo apoyo emocional para el estudiante y la familia”.

“Dentro de este nuevo contexto de aprendizaje virtual, el rol de los padres de familia adquiere un papel fundamental. No se trata de que supervisen al joven sino de acompañarlo durante su proceso de adaptación a estas nuevas plataformas de enseñanza”.

Y para lograrlo, – agregó la experta- es importante que celebren los éxitos académicos y no académicos de sus hijos durante las clases y que mantengan viva su disposición para el aprendizaje, ya sea garantizando que tengan los materiales de trabajo a la mano o que estén vestidos para la jornada de trabajo, por ejemplo.

En cuanto al Internet y la tecnología, su intensidad de uso variará según el grado y la edad del estudiante: “Esto sucede porque los alumnos más grandes cuentan con la ventaja de ser ‘nativos digitales’ y para los problemas técnicos o de plataformas no necesitarán de mucho apoyo”.

“En contraste, para el caso de los más pequeños existe una doble dificultad: el factor tecnológico y el factor presencial de la relación alumno-profesor. Por ello los padres de familia tendrán que acompañar estos procesos de manera más cercana”, puntualizó la experta.

VOZ OFICIAL
La secretaría de Educación Municipal, Ana Leonor Rueda Vivas, dijo que “todo esto es un reto, pero no es imposible llegar a la meta de las clases virtuales”.
Informó que muchas aulas del área están ajustadas a conexiones inalámbricas.
Dijo que “la Administración Local está haciendo un gran esfuerzo para el diseño y la creación de estrategias que garanticen la escolaridad, sin el mayor traumatismo posible”.

tán actualizados.

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