Habitantes de Macanillo están preocupados por caso de COVID-19

 Habitantes de Macanillo están preocupados por caso de COVID-19

Las razones de la preocupación de la comunidad son varias. La más latente, según afirman algunos residentes del lugar, es que hasta que le fue confirmado el positivo en la prueba, la mujer afectada estuvo visitando varias casas vecinas y caminando por la vereda.

La comunidad de la vereda Macanillo, donde se dio el primer y hasta ahora único caso positivo de COVID-19 en la provincia Guanentina, está, literalmente, ‘hecha un manojo de nervios’, como dicta un dicho popular.

El temor generado desde el pasado jueves cuando se confirmó la noticia, le está pasando factura a las más de 20 familias que viven en esta zona rural de Curití, que es además una frontera invisible con Mogotes y San Gil.

Las razones de la preocupación de la comunidad son varias. La más latente, según afirman algunos residentes del lugar, es que hasta que le fue confirmado el positivo en la prueba, la mujer afectada estuvo visitando varias casas vecinas y caminando por la vereda.

Omar Muñoz, un labriego de 40 años de edad oriundo y residente de la zona, indicó que ella pasó por la finca donde él trabaja a visitar algunas personas y hasta ese momento nadie sabía de la situación ni el riesgo que representaba.

“Ella estuvo aquí y compró unas cosas el Jueves Santo, antes de que le dieran la noticia”, dijo Gloria Figueroa, propietaria de la tienda de la vereda, donde vende productos de primera necesidad.

Desde ese momento Figueroa dejó de abrir el negocio con la naturalidad que lo venía haciendo y ahora atiende casi que a puerta cerrada y tomando mayores precauciones para no tener contacto con sus vecinos.

La comunidad además pide mayor presencia e información de las autoridades de salud, puesto que no saben en realidad que tan en riesgo estuvieron de contraer el virus.

Frente a estas inquietudes, Víctor Raúl Mesa Castro, secretario de Salud del municipio, indicó que las quejas sobre el no respeto de la cuarentena por parte de la afectada también llegaron recientemente hasta su oficina y que después de una visita sorpresa hecha hasta el hogar de la familia, se pudo constatar que por lo menos ahora mismo, si están cumpliendo con el aislamiento.

El funcionario señaló además que se ha cumplido con todo el protocolo y el trabajo de investigación epidemiológica de campo, para establecer los posibles contagios.

El otro problema que tiene la comunidad de Macanillo, cuyos residentes viajan hasta San Gil cada semana a vender los productos que cultivan y a comprar los insumos que necesitan para su subsistencia, es la falta de uso de elementos de protección como mascarillas.

Hilda Mejía Mejía, presidenta de la Junta de Acción Comunal, JAC, de la vereda, confirmó que esta es una situación con varios agravantes. La gente aquí en el campo no se queda en casa porque tienen que salir a sembrar y cuidar sus cultivos; y no usan mascaras ni guantes porque no se consiguen en la vereda, a veces no tienen recursos o no le prestan atención al tema”, agregó.

El Secretario de Salud municipal manifestó su preocupación sobre dicho comportamiento -que el verificó en una visita a Macanillo- e indicó que con una campaña llegarán hasta la zona para dotar de implementos y concientizar sobre el uso de los mismos.

Estudio de contagio
Aunque aún está por establecer como adquirió el COVID-19 la joven de 20 años de Curití, lo que se conoce del caso es que hay 10 personas bajo vigilancia epidemiológica por el riesgo de haber sido contagiadas. Además, se le tomaron pruebas a tres agentes de la Policía Nacional que estuvieron en la finca donde trabajaba la afectada y a las dos personas que viven con ella.

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